7 marzo, 2026

El multimedallista de Baja California, recurre al apoyo ciudadano para representar a México en el Campeonato Mundial Junior en Otopeni, Rumania

Por Teodoro Guerrero

TIJUANA, Baja California, 26 de junio de 2025.– Pese a ser el nadador mexicano más exitoso en la Olimpiada Nacional 2025 con siete medallas de oro en Jalisco, el bajacaliforniano Jairo Héctor Zamora Monzón enfrenta una dura realidad: la falta de apoyo institucional lo obliga a organizar una taquiza con causa para financiar su participación en el Campeonato Mundial Junior de Natación en Otopeni, Rumania, el próximo agosto.

Zamora, quien también fue el máximo medallista del país en la edición 2023 con ocho oros, encabeza una nueva generación de talentos nacionales que lamentablemente deben buscar recursos por cuenta propia para representar a México en el escenario internacional.

El evento para recaudar fondos se llevará a cabo el sábado 5 de julio a partir de las 11:00 am en la Casa Club San Ángelín Residencial, donde amigos, vecinos y comunidad deportiva podrán disfrutar de una taquiza mientras suman esfuerzos por una noble causa: que Jairo pueda competir en el Mundial Junior portando con orgullo los colores de México.

“Cada donativo me acerca a mi meta”, señala el joven tritón en su convocatoria, acompañado de los datos bancarios para quienes deseen sumarse al esfuerzo desde cualquier parte del país.

Un nadador de élite abandonado por el sistema

El caso de Jairo refleja una problemática constante en el deporte mexicano: el desinterés gubernamental por apoyar a atletas de alto rendimiento, incluso cuando sus logros son innegables. En lugar de recibir estímulos o becas, los campeones como él deben convertirse en promotores, organizadores y gestores de su propio camino deportivo.

El alumno de Aaron Fernández Pinto se colgó en la Olimpiada Nacional 2025 un total de 8 metales, 7 oros y 1 bronce, un logro que no han podido alcanzar SEIS Estados del País y TRES entidades federativas (UNAM, INE e IMSS), la ON2025 sigue en marcha.

Mientras otros países invierten en sus futuras estrellas olímpicas, en México los talentos deben rifar, vender comida o pedir donaciones. Pese a todo, Jairo sigue luchando con determinación, talento y humildad.

Apenas el mes pasado otro atleta de aguas abiertas, Alan González, tuvo que recurrir a la misma práctica, por medio de sus padres, con un puesto de comida en el selectivo de natación que se llevó a cabo en el Car donde el INDE de Baja California además les cobró renta del espacio por la cantidad de 1500 pesos diarios.

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